Exportación e importación directa de origen

 La compra de una alfombra persa, es la mejor opción de inversión para toda la vida.

Una alfombra oriental de pelo consiste en centenares de miles de nudos.

Muchas de las alfombras anudadas tienen el pelo de lana, pero éstas pueden ser también de otras fibras animales, como por ejemplo de moer, pelo de cabra, de camello o de seda natural o también algodón.

En oriente, las alfombras, además de ser un importante objeto de comercio tanto en el mercado nacional como en el de la exposición, son también parte integrante de la vida cotidiana.

Las alfombras de nudo y los demás revestimientos para el suelo, desarrollaban un papel muy importante en la vida familiar en la cultura persa. En este ambiente, el suelo tenía que estar bien revestido, para ofrecer una cómoda superficie para servir la comida, sentarse o preparar las camas para la noche.

Cada uno de los diseños de una alfombra es llevado a cabo bajo un minucioso proceso de alterabilidad de colores, nudo a nudo. El milagro de una alfombra oriental es este: cada fibra minúscula de lana o seda es anudada individual y manualmente a la base de la alfombra. Las alfombras más finas llegan a tener tanto como 1.300,000. nudos por metro cuadrado.

Una alfombra tejida a mano es una pieza única. Para poder apreciar plenamente su tipo de arte.

Sin patrones o modelos que seguir, las tejedoras trabajan ‘de memoria’, combinando en repetidos dibujos geométricos los bien conocidos motivos transmitidos de generación en generación.

Los distintos métodos de tintura pueden revelar, además, la edad y el valor de la alfombra.

La tejedora puede cometer un error de cálculo en la repetición del motivo del borde y luego verse obligada a efectuar rectificaciones en las esquinas. Estos ‘defectos’, en lugar de disminuir el valor de la alfombra, lo incrementa, al conferirle una vitalidad ausente de los ejemplares más perfectos.

Una alfombra de alta calidad es fabricada por un equipo de dos tejedores en un lapso de 9 meses. Al mismo tiempo, una alfombra persa de seda puede tomar más de 2 años en su fabricación.

Hay que señalar, ante todo, que no es posible identificar una alfombra oriental sólo mediante su diseño. El método clásico utilizado por los expertos consiste en estudiar su textura. Tras un rápido vistazo dado a una pequeña zona del revés de la pieza, se puede determinar la procedencia de cualquier alfombra oriental, a partir de su diseño y de sus colores.

La evolución del diseño y los motivos

Árboles, flores, animales y pájaros fueron un elemento sumamente importante en el arte de Persia. La región está enteramente ocupada por una árida meseta rodeada de altas montañas, en ambientes paradisíacos donde se mueven animales y pájaros, reflejados en las imágenes de las alfombras.

Miniaturas y documentos demuestran que las alfombras se utilizaban para adornar el piso de los palacios y mezquitas e incluso el suelo en los kioscos de los jardines, donde constituían el único mobiliario.

Las alfombras de oración

Alfombra de oracionSegún el Corán, la oración puede hacerse en cualquier lugar, siempre que se dirija hacia La Meca. Para protegerse de la suciedad del suelo, utilizan las alfombras llamadas seijade, o bien los namazlik, alfombras con un dibujo de la concha presente en la pared de la mezquita para orientar al fiel hacia la ciudad santa. Pueden estar representados, además, otros motivos similares, como la lámpara de la mezquita, símbolo de Alá, la cubeta con agua, símbolo de las abluciones rituales, o también la piedra sagrada, es decir, la Kaaba de La Meca.

Los animales y las figuras humanas

Alfombra del árbol de la vidaEs poco frecuente -aunque no imposible- encontrar formas vivientes representadas en artículos concebidos para uso religioso. Las escenas de caza y las representaciones de hazañas narradas en la épica popular persa (por ejemplo en el Shahnameh o en el Libro de los Reyes) aparecieron por primera vez en las alfombras de corte del siglo XVI. Las figuras (los cazadores y sus presas,

animales míticos y en algunos casos protagonistas de historias de amor, como Leila y Majnoun) pueden estar dispuestas según un esquema direccional o agrupadas en torno a un medallón central. Los patrones para estos trabajos eran dibujados probablemente por los mismos artistas que creaban las miniaturas.

Las alfombras safavidas

En 1524 le sucedió el Shah Tahmasp, bajo cuyo dominio nacieron diversas industrias reales (karkhanes) para la confección de los productos textiles, incluyendo las alfombras. Las más importantes se hallaban en Kashan, Kerman, Isfahan y Tabriz, donde los artistas eran obligados constantemente a producir nuevos diseños para las alfombras destinadas a decorar los palacios reales y los edificios gubernamentales o a ser enviadas al extranjero como regalos diplomáticos.

Hacia finales del siglo XV se produjo una revolución en el dibujo de las alfombras, cuando hicieron su aparición en este arte los miniaturistas y decoradores de libros, que introdujeron medallones, arabescos, flores, animales, figuras humanas y motivos caligráficos.

La industria de la alfombra ha continuado su florecimiento en Persia bajo la dinastía de los Pahlavi (1925-1979), creando fábricas estatales y fundando cooperativas para proporcionar mayores salidas a los trabajos de los tejedores.

En el período que comprende las décadas sesenta y setenta, la producción de alfombras aumentó hasta lograr satisfacer tanto el mercado de exportación como el sector nacional, nuevamente floreciente.

Enciclopedia de las Alfombras de todo el mundo